Existen dos procesos que influyen dramaticamente en la salud de la piel, y son los hábitos de limpieza cútanea y la hidratación.Si bien es evidente la importancia de la limpieza, en este momento nos concentraremos en la hidratación.
Para una piel humectada y sana es requisito indispensable poseer una barrera cútanea o epidérmica normal y en equilibrio. No obstante este punto pocas veces es abordado en los temás del cuidado facial.
La barrera epidérmica se compone de dos elementos:
a) Matriz de proteinas celulares compuesta por una capa de queratinocitos enlazados y dispuestos como enrejados, sobre esta una capa externa de celúlas delgadas llamadas corneocitos.
b) Una matriz de lipidos intercelulares que actua como un cemento celular.
Para que una piel se mantenga humectada es importante que ambos elementos funcionen correctamente un desequilibrio en ambos puede desencadenar en la xerosis (nombre clínico de resequedad de la piel, la conjuntiva y las mucosas), caracterizada por resequedad,descamaciones,rugosidad y formación de pequeñas fisuras en la piel, a veces estos síntomas se acompañan de comezón.
Una piel sana maneja un contenido de agua en el estrato córneo que oscila 20 y 35%, abajo del 10% se producen cambios visibles propios de la resequedad.
La epidermis esta en renovación constante, de tal forma que los queratinocitos van ascendiendo hasta que finalmente se descaman. Cuando existe la humedad correcta una serie de procesos van degradando los desmosomas, rompiendo la adhesión de los córneocitos superficiales, facilitando su descamación.
Sin embargo cuando hay resequedad este proceso se dificulta, los córneocitos se acumulan produciendo una apariencia de laminas o escamas en la piel. En pieles resecas no es recomendable usar jabón porque agrava esta problemática.
Pero habiamos hablado de los lípidos intercelulares, estos tienen la función de regular la perdida trascutanea de agua y de retener compuestos en los corneocitos conocidod como factor de hidratación natural. La disminución de estos lípidos produce perdida de elasticidad y disminuye el nivel de agua del estrato córneo, produciendo las secuelas descritas en el párrafo anterior.
Es por eso que los productos hidrantantes debes enfocarse en retener el contenido de agua de la piel e impedir la perdida trascutánea de agua, y asi facilitar el proceso de reparación de la barrera cutánea.
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