sábado, 7 de noviembre de 2009

BOTOX Y LAS EMOCIONES



En los últimos años ha hecho furor el uso de botox para combatir las arrugas provocadas por expresiones faciales, y aunque el tratamiento ha demostrado ser seguro, hay algunos aspectos no siempre contemplados, el efecto del botox en las emociones y estados de ánimo.

Según los expertos de la comunicación, en una conversación cara a cara el mensaje verbal tiene un 35% de impacto, mientras que el 65% restante corresponde al lenguaje no verbal, el de los de los gestos y expresiones corporales.

El rostro es una herramienta de expresividad invaluable, con el podemos expresar una amplia variedad que van desde la alegría, el entusiasmo hasta el enojo y la apatía.
Pero la expresión efectiva de estos estados de animo dependen de una compleja combinación de gestos que van desde la sonrisa, muecas, levantamiento de cejas, fruncir el ceño etc.

Podría pensarse que la falta de expresividad es un precio menor si desaparecen las arrugas, no obstante cada día se levantan más voces en contra de su uso. Un ejemplo de esto es la ganadora del oscar Raquel Weiz quien declaro en la Revista Harper's Bazaar UK "El botox debería estar prohibido para los actores igual que los esteroides lo están para los deportistas". "Actuar consiste en ser expresivo. ¿Por qué borrar las arrugas de la expresión?".
Raquel Weiz no es la única en opinar así, comparten su sentir, Kate Winslet, Emma Thompson, y Sarah Jessica Parker.

La falta de emotividad del botox cada día cobra mayor notoriedad, en un capitulo de la serie “Lie To Me” de Fox el Dr Lightman sospecha de una mujer cuya hija fue asesinada. La sospechosa afirma estar triste pero ni los movimientos de la ceja y frente lo demuestran, al final, las sospechas finalmente son desechadas cuando se descubre que la madre no finge tristeza, simplemente no puede expresarla a causa del botox.

Seguramente la inmensa mayoría de los consumidores de la toxina botulínica no sean actores ni se vean involucrados en un crimen, no obstante si experimentan un deterioro en su capacidad expresiva. Se entiende que ante la angustia generada por la aparición de las arrugas en las zonas de expresión, muchos de los consumidores acepten como un mal menor cierto deterioro en su capacidad de comunicación.

Ante esta problemática los científicos se han volcado a buscar soluciones capaces de combatir las arrugas generadas por movimientos faciales sin demeritar la expresividad. Los primeros resultados son la aparición de activos que relajan los músculos sin inmovilizarlos, de tal forma que su piel se verá tersa pero al tener que comunicarse sus gestos se verán inalterados. Biokhronos en México es pionera en la utilización de estas tecnologías.